Vicky Cristina Badalona
La primera peli que yo recuerde haberle visto a este señor, cineasta, ecléctico genio, jazzman, diseccionador del ser humano (y si es neoyorquino, más a su favor) me la puso mi padre, que es gran fans de Woody Allen, cuando yo tenía unos 12 años; se titula Toma el dinero y corre (Take the money and run, 1969). Se trata de una delirante peli de gags que emana mediocridad por los cuatro costados. Mediocridad intencionada, eso sí, lo que la convierte en una obra maestra tanto desde un punto de vista humorístico, como desde la perspectiva de la narrativa cinematográfica -que son los dos aspectos que más me interesan de este director, escritor, compositor y lo que él quiera-. Es una de esas películas que marcan un antes y un después, no sólo en la concepción que uno tiene sobre el cine, sino sobre muchos planteamientos de la vida de alguien que todavía -de vez en cuando- arrasaba con los GIJoes la casa de las Barriguitas de su hermana (si bien, como novedad prepúber, además de la masacre habría violaciones).
Con el tiempo, todo aquello asociado con el nombre de Woody Allen iría acompañado de connotaciones totalmente positivas y estimulantes, en algunos casos para realizarme en la confirmación de mi prejuicio, en otros para verme sorprendido ante obras con nuevos enfoques y en otros casos para sufrir una desagradable decepción, aunque estos han sido los menos y hay que decir que el listón estaba ya altísimo.
Después de Match Point (2005) y Scoop (2006) asumí que algo no andaba bien en la cabeza del gran Allen, pobre, y es que todos nos hacemos viejos y a todos nos llega la hora tontaca más tarde o más temprano. No sé si tendrá que ver con que la parienta sea asiática. En principio no tiene por qué, pero no olvidemos el daño que una paisana suya hizo en el seno de cierta banda de rock&pop británica a finales de los '60. Estos detalles han de tenerse en cuenta, digo yo. También puede que el motivo se encuentre en mi puta cabeza. Quizá soy yo el que lo ve todo de una manera distinta. ¿Nunca habéis tenido la sensación de no saber con seguridad si estáis despiertos o soñando? Sin mescalina. Bueno.
En fin, retomando, que con cierta tristeza pero con una sonrisa en los labios, en 2006 me mentalicé de que no volvería a ver esas genialidades que luego quiero volver a ver una y otra vez para analizar y degustar a conciencia. "Allen ha dado todo lo que podía de si", me dije. Pero nada podía hacerme imaginar durante aquellas doradas semanas del otoño de 2006 que la cosa podía llegar a ser mucho peor. Y claro, es que yo no contaba con que entrara en el juego la exiliada del cine español: Pé Cruise, Pene Lopez Cruise o como carajos quiera que se llame la chica esta (mi abuelo supo verlo: "No le pongáis Penélope a la niña porque en el colegio va a ser la Pene", y no es coña).

Comenzaré diciendo que yo pensaba que después de Gothika (2003) a Pé la habrían deportado, ejecutado, Guantánamado o enviado a tomar por culo, al menos. Claro, no me daba cuenta de que ellos son americanos y piensan como tales. Ahora me percato de cuán equivocado estaba. De hecho, ahora me doy cuenta de que Gothika, por mucho que os cueste creerlo, hijos midos, sirvió para impulsar el vuelo de la Cruz a la fama de Holigür y de los Óscar Mayers. Ahí está la tía. Una española, de Alcobendas, ahí, compartiendo plantel con la Halle Berry esa. La empaña su actuación, tronko, mazo; su lado del plano se desenfoca al lado de nuestra Pé. La Internacional cobra un nuevo sentido desde que estás ahí. Pé. Tus muelas. Te queremos. A decir verdad, para mi fue una suerte de alivio absurdo cuando Penélope Cruz-ó el charco para probar suerte con sabor a vinagreta en los Estates. Mi pensamiento inmediato fue: "Menos tendremos que aguantarla que si siguiera aquí como Primera Dama del cine ehpañó". Craso el error, como el tiempo se ha empeñado en demostrarnos.
En realidad, tampoco quiero desmerecer la carrera de la chiquilla porque si ha llegado hasta ahí, por algo será, después de los destrozos ocasionados en la madre patria. En mi opinión (y parafraseando al eminente Truño Llameante), lo único malo de una peli en la que salga Penélope Cruz es que sale Penélope Cruz. Pero la cosa se pone mucho más chunga si la peli es made in USA, ya que de esta forma ni siquiera le vamos a ver las peras. En este caso nos tenemos que conformar con pasar la hora y media entretenidos con sus dotes interpretativas (!) y -a menos que seamos consumidores de VO- disfrutar con un doblaje digno de la Hora Chanante (¡Chanante!) pero sin querer. Contra todo pronóstico, Vicky Cristina Barcelona desmintió muchas de estas afirmaciones (bueno, no muchas, pero algunas). Por un momento casi recupero la fe.
Yo hubiese preferido que la peli se hubiera llamado Vicky Cristina Badalona porque nunca he estado en Badalona y, de esta forma, me podría haber creído algo de lo que se ve en el film en cuanto a ambientillo. Una de las cosas de Woody que siempre me han encandilado como a teenager en el baile de graduación ha sido su capacidad para transmitir las atmósferas, la riqueza que de sus pelis emana en este sentido. En mi puta vida de primate he visitado la isla de Manhattan, pero sí que me parece conocer algunos de sus ambientes por culpa del tipejo este. Con "VCB" me ha pasado todo lo contrario: es como si me dices Jackie Manolie Dos Hermanas pero cuando yo veo la peli me parece que la has rodado en Torremolinos en vez de en mi pueblo natal. ¿Y el ambiente? ¿Y el populacho? ¿Y la vida? ¿No debería ser una obligación legal -si no moral- que si tú pones el nombre de un sitio en el título intentes al menos transmitir el aire, el aroma, las sensaciones... de ese sitio que mencionas? Claro está que cada sitio es un poco distinto para cada persona, que semos muchios y cada uno con sus tonterías y gilichorreces, pero tampoco se trata de un reportaje para el canal Viajar. Yo he visitado Barcelona en tres ocasiones distintas y cuando ví "VCB" no tuve ninguna de las sensaciones que a mí me transmite esta ciudad. Y ahora me decís los defensores de Pé o de Allen que el colega ha profundizado tanto que yo no tengo experiencia suficiente para respirarlo y asimilarlo, que se ha centrado en los personajes, dejando el marco en un segundo plano... Un cuerno. Mi colega, que vivió allí durante 6 años, salidor, conocedor, juerguista y buen excursionista urbano, él opina igual que yo y esto para mí es suficiente. Conste que me ocurrió un poco de lo mismo cuando vi Match Point, pero aunque Londres es una ciudad que conozco también un poco, esta peli se movía en un ambiente un tanto pijín, por lo que puede despistar. Lo cierto es que si no sabes torear, Manolete, no hagas pelis sobre Barcelona si no has estado nunca, o has estado pero en el hotel Sheridans Pancontoumaquet, porque eso no vale para el público de a pie que espera algo, porque no le estas dando nada.
Creo que por primera vez en mi vida he visto a la tía esta (y hablo de Pé Cross, indudablemente) actuar en condiciones. Almodóvar es la caña. Ok. Almodóvar tiene un Ojjcar y no seré yo quién entre ahora en debates. Sí. He visto cosas que Almodóvar sí y he visto cosas que Almodóvar ni de coña. Pero nunca nadie, ni su madre de Alcobendas, había visto a la niña actuar asín. Y es que la dirección de actores y el nombre de Woody Allen constituyen uno de los pilares fundamentales de la vida moderna. Y en algo se tiene que notar por senil que esté el colega. Me alegra que no la colaran como prota, porque haciendo de loca del coño está mucho más creíble, y me alegra aún mil veces más que no le permitieran doblarse a sí misma, porque entonces habría tenido que verla en plan cine mudo (con música de Chaikokys).
Hablando de la música: la banda sonora huele a culo. Jamás hubiese pensado que escribiría esto sobre una peli de Woody Allen. Espera que lo lea otra vez... Pues sí, no hay error. A culo. Hace ya añetes que se me pasó lo del jazz clásico, pero sus bandas sonoras eran un sello de calidad. Como Ronald McDonald: pasas al lado de un callejón y te lo ves vomitando detrás de un contenedor con los pantalones por los tobillos. Dantesco, pero tú sabes que hay hamburguesas cerca y que son comestibles, y sabes exactamente cómo van a saber las jodidas hamburguesas aunque estés en Nueva Delhi. Bueno, pues para esta peli se lo montaron así: Giulia y Los Tellarini reciben una (espero que) pequeña compensación económica por los derechos de su tema "Barcelona" que vendrá a ser utilizado unas 90 veces en distintos momentos de la película. Si el tema fuera bueno, pues puedes acabar hasta los pelos, pero bueno. El tema es un huevo podrido. Malo malo malo. Un dolor. El grueso de la bso lo conforman algunos temas de guitarra clásica, otros tradicionales (catalanes, creo, tampoco me interesa mucho el tema) y "Entre dos aguas". Una cosita, Woody Allen: no puedes utilizar los primeros 20 segundos de "Entre dos aguas" como jingle recurrente en tres escenas distintas de la peli. ¡NO PUEDES! Habría que asfixiar con sus propios testículos al productor de mierda que no te dijo que "Entre dos aguas" es una de las obras más emblemáticas y manidas del neoflamenquismo ilustrado que todo hijo de vecino conoce de sobras y que "Entre dos aguas" no tiene nada que ver ni con Oviedo, ni con Barcelona, ni con Vicky ni con Cristina ¡ni con su puta madre! (en verdad con Vicky puede que sí porque dice que es freak de la guitarra española). Ni pega con el contexto, ni pega con esta película, ni queda bonito y además resulta cateto -no kitsch sino cateto-. Cuando veo esto es como si la peli la hubiera hecho yo, por Dios. Para eso no pago. Vaya topicazo.

Como conclusión, pese a la agradable sorpresa de ver a PCruz en la pantalla sin sufrir arcadas, ver una peli de Woody Allen y no reirme a carcajadas resulta incómodo. Ver una peli de Woody Allen y no saborear la música resulta frustrante. Y, sobre todo, ver una peli de Woody Allen y que no me entren ganas de pillar el primer vuelo hacia el sitio donde transcurre la historia significa para mí que a lo mejor el tío no estaba en su elemento. Lo mismo estaba gritando "Asión!" pero en su cabeza estaba con que el lunes tenía cita con el ginecólogo. No sé. ¿Será que ya no te motiva hacer cine, Woody Allen? No, hombre, no. No creo.
5 comentarios:
mmm cierto no la he visto, pero con el resumen y re-escuchando entre dos aguas... no pega ni de coña
Yo creo que al el se la sudaba importantemente tanto Barcelona. Solo le vio el filón al nombre por "original".
La podría haber rodado en torremolinos y así ahorrado a los de Barnnnna el muermazo de noticias , puestas en evidencia de alcalde y poblacion referentes al tema.
De hecho, parece ser que fue el propio ayuntamiento el que soltó pasta EN GORDO pa que la peli se hiciera allí. Pa que luego digan de los catalanes, que si son agarrados.
agarrados si que son,y sacacuarter tamien...que dicen que el pavo cuando rodo esto parecia espringfield de los simpsons inventandose impuestos pa sacarle los ojos...
ya ves,si dijo que mientras se acordara jamas volveria a rodar a españa.....
de todos modos amigo mio,este analisis a sonado demasiado melancolico...donde quedo su odio,porque a mi la penelope mas que otra cosa me da grimica....
El Allen, que me relaja los esfínterests.
a mi ya hasta me dan retortijones de que "pe" enseñe las mamelles.
en el mundo del cine hay buenas actrices y otras buenas en chup... que no te explicas qué coño hacen ahí. triunfando en españa tiene cierto sentido pero a jolibú? importando la nueva belleza mediterránea Sofía Loren 2.0? eso sólo se lo pueden creer los de la religion de los marcianos esa.
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