Indiana Jones y el reino de la calavera de jodido cristal
"...no es champán, tío. Es cristal, jodido cristal." ¿Os acordáis de Tarantino ciego como un piojo en la última historia de Four Rooms? Gran personaje. Así de borrachos han debido acabar Lucas y Esplínberg en todas y cada una de las reuniones de preproducción de esta peli. Seguro que se metían en el sótano de Lucas con sus trajes de recoger premios, ponían la banda sonora de American Graffiti a tope y se liaban a beber botellines de Shandy Crusckampo hasta que todo les daba vueltas mientras recordaban historietas de los rodajes. Y entonces se ponían a escribir como criajos.
- ...eso... ¡sí! ¡Y entonces llegan al Área 51 justo cuando van a hacer explotar unos ensayos nucleares a cajjcoporro!
- ¡Osties, tú! ¡Y el Indianas se salva porque se esconde debajo del fregadero!
- ¡¿Sí o quééééé?! ¡Ponme otra!
- ¡Yeeeeeeeeeeeeeeeehaaaaaaaahh! ¡Chúpate esa, Coppola!
- ...eso... ¡sí! ¡Y entonces llegan al Área 51 justo cuando van a hacer explotar unos ensayos nucleares a cajjcoporro!
- ¡Osties, tú! ¡Y el Indianas se salva porque se esconde debajo del fregadero!
- ¡¿Sí o quééééé?! ¡Ponme otra!
- ¡Yeeeeeeeeeeeeeeeehaaaaaaaahh! ¡Chúpate esa, Coppola!
En realidad soy consciente de que comentar una peli como esta puede hacerme caer en los más profundos niveles de la demencia freakil y de la indignación fans, y no creo que sea lo más adecuado teniendo en cuenta los intereses y objetivos de este blogs, asín que me he puesto un té, la banda sonora de Blade Runers y he dejado que pasaran dos semanas desde que vi la peli para no tener el cuello hinchado en el momento de escribir esto. Tranquilos, que fui tomando notas. Voy a intentar ser lo más objetivo posible.
CAPÍTULO 1. SABES QUE ALGO OCURRIÓ AQUELLA TARDE
CAPÍTULO 1. SABES QUE ALGO OCURRIÓ AQUELLA TARDE
A decir verdad, desde que vi esta peli en los cines Alameda a principios de aquel loco verano de 2009, yo también sufro una especie de neblina psicológica que ha enturbiado el recuerdo de lo que en aquella sala vi y experimenté. Sé que estuve allí y vi la película. Recuerdo haber salido del cine con un amargo sabor a nostalgia ultrajada, así como haberme sentido condescendiente a este respecto pues soy de la opinión de que hay cosas que es mejor relegar a la magia de cuando uno experimenta algo por primera vez en la vida: nuestras virginales mentes infantiles influyen mucho en la manera de percibir y preservar las experiencias y esto es algo que hay que tener en cuenta cuando estamos asistiendo -ya como puretillas- a estas revisiones de los iconos cinematográficos de nuestras vidas (y podríamos hablar en el mismo sentido sobre los iconos musicales, literarios, etc., ¿no es verdad?). Como decía, recuerdo haber entrado en la sala con una actitud crítica pero objetiva: "voy a asistir a un espectáculo audiovisual sin precedentes y lo voy a disfrutar (primero) y analizar (después) desde el punto de vista de alguien consciente de que esta peli, si bien recurre a tirar de la fibra sensible de muchos para recaudar a cajjcoporro, apunta a encandilar a las nuevas generaciones igual que hicieron con nosotros sus precuelas." Y hay que reconocer que estas lograron sus objetivos. Y sin embargo, salí de aquella sala con la convición de que algo chirriaba como dos amantes de jierro oxidado que se rozan en el asiento de atrás del Skylark haciendo saltar chispas en la noche californiana... Y voy a intentar explicarme.
Partimos de la base de que han tenido dieiséis (16) putos años para inventarse una historia en condiciones, ya que fue en 1992 que hasta-luego-Lucas escribió por primera vez sobre la calavera de cristal para Las aventuras del joven Indiana Jones (¿recordáis, la serie de TV?). Se desarrolló un guión que nunca vio la luz -probablemente porque George lo escondió en su orto- y, mientras el mundo pedía a gritos una adaptación a película del increíble guión del videojuego Indiana Jones and the fate of Atlantis (1992), el barbitas se lió con la preproducción de la primera precuela de su Star Wars y -ahora sí que sí- hasta luego, Lucas: Indiana al baúl. No será hasta el 2000 que estando Lucas, Elpilbersg y los productores Frank Marshall y Kathleen Kennedy, estando -decía- disfrutando los placeres de una orgía primaveral, que decidieron meterle mano a esto de una vez por todas y encargaron el guión a Night Shyamalan, quien tras la primera reunión de lectura con los mendas estos, decidió mandarlos a tomar por culo y dedicarse de lleno a su recién inaugurado puesto de kebabs en el Soho Neoyorkino.
Partimos de la base de que han tenido dieiséis (16) putos años para inventarse una historia en condiciones, ya que fue en 1992 que hasta-luego-Lucas escribió por primera vez sobre la calavera de cristal para Las aventuras del joven Indiana Jones (¿recordáis, la serie de TV?). Se desarrolló un guión que nunca vio la luz -probablemente porque George lo escondió en su orto- y, mientras el mundo pedía a gritos una adaptación a película del increíble guión del videojuego Indiana Jones and the fate of Atlantis (1992), el barbitas se lió con la preproducción de la primera precuela de su Star Wars y -ahora sí que sí- hasta luego, Lucas: Indiana al baúl. No será hasta el 2000 que estando Lucas, Elpilbersg y los productores Frank Marshall y Kathleen Kennedy, estando -decía- disfrutando los placeres de una orgía primaveral, que decidieron meterle mano a esto de una vez por todas y encargaron el guión a Night Shyamalan, quien tras la primera reunión de lectura con los mendas estos, decidió mandarlos a tomar por culo y dedicarse de lleno a su recién inaugurado puesto de kebabs en el Soho Neoyorkino.
Entotá, que al final el guión pasó por mil manos antes de que lo cerrara Jeff Nathason, que es quién lo firma -junto con el tito Lucas of course-.
CAPÍTULO 2. PUES ES QUE NO PUEDES IR A VER UNA PELI COMO LAS QUE FLIPABAS CUANDO TENÍAS 10 AÑOS Y PRETENDER QUE LO VAS A FLIPAR IGUAL. NO PUEDES.
CAPÍTULO 2. PUES ES QUE NO PUEDES IR A VER UNA PELI COMO LAS QUE FLIPABAS CUANDO TENÍAS 10 AÑOS Y PRETENDER QUE LO VAS A FLIPAR IGUAL. NO PUEDES.
No estoy del todo de acuerdo con la afirmación del pequeño Stan. De hecho, Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal tiene todos los ingredientes para llamar la atención de mi lado más niñesco pero hoy:
1º Los malos no son nazis, lo que podía haber resultado repetitivo y cansino (tened en cuenta que, tras La última cruzada muchos nos tragamos el videojuego de esta y el antes mencionado Fate of Atlantis, que también es con nazis). Por mí, positivo en lo de meter a los rusos con el rollo de la Guerra Fría, continuando así con la tradición de enmarcar a Indy en algún momento chungo de la Historia (si bien este aspecto histórico nos lo tenemos que imaginar nosotros, puto barbitas, porque tú no dejas caer ni un maldito guiño, perro, lo que hará que pase desapercibido para las generaciones más pueriles y que los personajes malosos resulten más planos que el cristal de una máquina de pinball, pero no adelantemos acontecimientos).
2º Si me sé la fecha de nacimiento del agente Mulder es porque suspendí latín una y otra vez por culpa del comedero de tarro que tuve con Expediente X. ¿El Área 51 en una peli de Indiana Jones? Te lo compro pero YA. Pero hazlo bien. Que no estás haciendo Independence Day. Bueno. ¿Que la historia tenga que ver con alienígenas que nos visitaron en la antigüedad? Por mí, ok. Ya lo he visto antes y siempre me gustó. Pero lo desarrollarás, ¿no? Porque lo vas a desarrollar. ¿O no?
3º Hubo una época en mi vida en la que la idea de una guerra a escala mundial que llenaría el globo de hongos nucleares me causaba un pánico tal que maquinaba refugios nucleares de Tente para que por lo menos los clicks pudieran contar mi historia (no estaba seguro de que la nave nodriza fuese a llegar a un planeta con atmósfera respirable, así que refugio en la Tierra). Más tarde, esta fobia sería suplantada por una de las profecías de Nostradamus que databa el fin del mundo en 1999. Pero se me hizo taco de largo hasta que eso pasó, no creas. Desde entonces, siempre he sentido un asqueroso y mórbido gustirrinín ante la idea de disfrutar una explosión nuclear en la segura distancia de mi butaca de cine. Y esta me la trago, Lucas. Muero contigo.
4º Una persecución siempre mola, pero si metes una moto clasicota como en homenaje a Steve McQueen, pues mejor. ¿Dónde hay que ir, George? Yo voy.
5º Historia de los conquistadores españoles: Orellana aparece por alguna parte. Siempre me fascinó esta oscura parte de nuestra historia. Grande.
6º El secundario que interpreta Shia LaBeouf (¿no tiene nombre de actriz porno?) no es asqueroso del todo. Tengo que reconocer que está bien metido y medido, y la sorpresa que nos depara el argumento sobre este personaje, vale. No es descabellada. Y esto, claro, enlaza con
7º Marion Ravenwood. Desde que supe que la chica de la primera peli volvía a la saga tuve el culo apretado como el juez Garzón de gira por Barakaldo. ¡Oh-Dios-mío! ¿Cómo estará esa mujer después de tantos años? y ¿qué demonios piensan hacer con ella? Un poco bastante metida con calzador, pero también es pasable. He de admitir que no he leído ninguna de las novelas que hay sobre Indy, así como no he seguido la serie de cómics. Puede que -al igual que ha ido pasando con el universo Star Wars- las historias conocidas en las pelis hayan ido evolucionando a partir de lo visto en la pantalla. Así que vale, también te compro esta.
8º Además de todos estos detalles de gran relevancia en el menú guionístico, tendremos las típicas tapitas y pintxos: Indy de profe, unos malos muy chungos pero que necesitan de la sabiduría del doctor Jones para lograr sus propósitos y secuestran a un antiguo colega de este, secuencia del avioncito a medio fundir con el mapa y con Harrison que se pega la siesta, otros países en otros continentes, lugares remotos y siniestros, procesos deductivos de investigación arqueológica, mayas gemelos karatekas, latigazos, odio las serpientes, una persecución con vehículos militares y destrucción por doquier (no como la que ví el otro día en John Rambo, pero esto es Indiana Jones, ¿qué quieres?), guantazos, efectos de sonido de calidad superior, mayas karatekas con boleadoras, sangre, ansia de poder, veneno amasao en un ídolo, colegueo, fundido a negro y títulos de crédito. Todo esto regado con una buena botella de banda sonora de la bodega de John & Williams, que no es que haya sido su mejor cosecha, pero no podría haberlo hecho otro, eso es asín, cabessa. Hasta aquí, todos los ingredientes son óptimos para que el gazpacho salga rico-rico y con fundamento. Entonces, ¿por qué siento la imperiosa necesidad de gritar vuestros nombres a la luna llena, rufianes?
1º Los malos no son nazis, lo que podía haber resultado repetitivo y cansino (tened en cuenta que, tras La última cruzada muchos nos tragamos el videojuego de esta y el antes mencionado Fate of Atlantis, que también es con nazis). Por mí, positivo en lo de meter a los rusos con el rollo de la Guerra Fría, continuando así con la tradición de enmarcar a Indy en algún momento chungo de la Historia (si bien este aspecto histórico nos lo tenemos que imaginar nosotros, puto barbitas, porque tú no dejas caer ni un maldito guiño, perro, lo que hará que pase desapercibido para las generaciones más pueriles y que los personajes malosos resulten más planos que el cristal de una máquina de pinball, pero no adelantemos acontecimientos).
2º Si me sé la fecha de nacimiento del agente Mulder es porque suspendí latín una y otra vez por culpa del comedero de tarro que tuve con Expediente X. ¿El Área 51 en una peli de Indiana Jones? Te lo compro pero YA. Pero hazlo bien. Que no estás haciendo Independence Day. Bueno. ¿Que la historia tenga que ver con alienígenas que nos visitaron en la antigüedad? Por mí, ok. Ya lo he visto antes y siempre me gustó. Pero lo desarrollarás, ¿no? Porque lo vas a desarrollar. ¿O no?
3º Hubo una época en mi vida en la que la idea de una guerra a escala mundial que llenaría el globo de hongos nucleares me causaba un pánico tal que maquinaba refugios nucleares de Tente para que por lo menos los clicks pudieran contar mi historia (no estaba seguro de que la nave nodriza fuese a llegar a un planeta con atmósfera respirable, así que refugio en la Tierra). Más tarde, esta fobia sería suplantada por una de las profecías de Nostradamus que databa el fin del mundo en 1999. Pero se me hizo taco de largo hasta que eso pasó, no creas. Desde entonces, siempre he sentido un asqueroso y mórbido gustirrinín ante la idea de disfrutar una explosión nuclear en la segura distancia de mi butaca de cine. Y esta me la trago, Lucas. Muero contigo.
4º Una persecución siempre mola, pero si metes una moto clasicota como en homenaje a Steve McQueen, pues mejor. ¿Dónde hay que ir, George? Yo voy.
5º Historia de los conquistadores españoles: Orellana aparece por alguna parte. Siempre me fascinó esta oscura parte de nuestra historia. Grande.
6º El secundario que interpreta Shia LaBeouf (¿no tiene nombre de actriz porno?) no es asqueroso del todo. Tengo que reconocer que está bien metido y medido, y la sorpresa que nos depara el argumento sobre este personaje, vale. No es descabellada. Y esto, claro, enlaza con
7º Marion Ravenwood. Desde que supe que la chica de la primera peli volvía a la saga tuve el culo apretado como el juez Garzón de gira por Barakaldo. ¡Oh-Dios-mío! ¿Cómo estará esa mujer después de tantos años? y ¿qué demonios piensan hacer con ella? Un poco bastante metida con calzador, pero también es pasable. He de admitir que no he leído ninguna de las novelas que hay sobre Indy, así como no he seguido la serie de cómics. Puede que -al igual que ha ido pasando con el universo Star Wars- las historias conocidas en las pelis hayan ido evolucionando a partir de lo visto en la pantalla. Así que vale, también te compro esta.
8º Además de todos estos detalles de gran relevancia en el menú guionístico, tendremos las típicas tapitas y pintxos: Indy de profe, unos malos muy chungos pero que necesitan de la sabiduría del doctor Jones para lograr sus propósitos y secuestran a un antiguo colega de este, secuencia del avioncito a medio fundir con el mapa y con Harrison que se pega la siesta, otros países en otros continentes, lugares remotos y siniestros, procesos deductivos de investigación arqueológica, mayas gemelos karatekas, latigazos, odio las serpientes, una persecución con vehículos militares y destrucción por doquier (no como la que ví el otro día en John Rambo, pero esto es Indiana Jones, ¿qué quieres?), guantazos, efectos de sonido de calidad superior, mayas karatekas con boleadoras, sangre, ansia de poder, veneno amasao en un ídolo, colegueo, fundido a negro y títulos de crédito. Todo esto regado con una buena botella de banda sonora de la bodega de John & Williams, que no es que haya sido su mejor cosecha, pero no podría haberlo hecho otro, eso es asín, cabessa. Hasta aquí, todos los ingredientes son óptimos para que el gazpacho salga rico-rico y con fundamento. Entonces, ¿por qué siento la imperiosa necesidad de gritar vuestros nombres a la luna llena, rufianes?
Otro punto a favor de estos pencos fue que durante toda la preproducción, uno de los aspectos más comentados sobre esta entrega fue la afirmación por parte de Spielberg de que se iba a poner toda la atención en preservar la coherencia visual con las anteriores pelis, por lo que se iba a prescindir en la medida de lo posible de todo elemento CGI (imagen generada por ordenador) para dar protagonismo a los antiguos y artesanales efectos visuales de toda la vida. En la medida de lo posible, claro, porque a ver cómo cojones consiguen estos el permiso para detonar una bomba termonuclear, aunque sea en Méjico. Y ya desde el puro principio, hacen aparición unas ardillitas de mielda que si no las han hecho por ordenador es que les han dado 700 manos de barniz antes de llamarlas a escena. ¡Qué asco! No, ahora en serio. El esciúrido en cuestión es obra de la hija mayor de Spielberg, que se acaba de hacer un cursillo de Nuke y con un tutorial de After Effects que se ha bajado del Videocopilot le ha quedado der mamaso. A partir de aquí, la muchacha se encargará del departamento secreto de no-CGI. A mí me encanta, y lo mejor es que luego sale otra vez y descubrimos que las ardillas son resistentes a las explosiones nucleares. Lo de que cómo iba a sobrevivir Indy a tan terrible experiencia fue objeto de una controversia tal que los productores y directores, todos hijos de la gran puta, crearon un commiteé para llevar este asunto al mejor puerto posible, siempre intentado compatibilizar las ilusiones de todos los niños del mundo con las leyes de la física, la química, la aeronáutica y los frigoríficos.
CAPÍTULO 3. AQUÍ HUELE A CHAMUSQUINA. ¿NO TE HUELE A QUEMADO?
Hasta aquí, la peli no es que vaya mal. Aparte de que parece que hay dos directores de fotografía: uno para las escenas nocturnas y otro para las de día, y parece que este no es un ser humano sino un mico tití; aparte de que a estas alturas de la peli ya es la tercera o cuarta vez que veo esa mierda de fotografía, que a lo mejor es que en los años 50 el Sol no iba bien, o algo, pero aparte de este ínfimo detalle sobre la incapacidad del que fotografió las escenas diurnas, ya nos han presentado a la rusa mala, que está wena y loca a la vez, algo que no consiguió nuestra abanderada en los Estates (para más información, revisar mi anterior artículo), al malo fuerte que se llama Prestige, como el barco, y que se da hostias como panes con Indy antes de morir de forma horrible, por ejemplo triturado por la hélice del avión que Indy estaba intentando robar -¿qué? ¿que eso ya lo hemos usado? ¿y la hélice de una lannncha? ¡¿también?!¿y crees que se acordarán? ¡malditos freaks!- bueno, de alguna horrible forma morirá. Nos han puesto al Indy a hacer trucos y cabriolas en la nave de almacenaje de cosas secretas militares donde guardaron en su día el Arca de la Alianza. Nos han enmarcado todo esto en la Norteamérica de la posguerra, una Norteamérica en la que la alegre muchachada surca los eriales en sus vacilones Hot Rods ligeros y veloces, picándose con los convoyes militares por la alambrada de la base donde hacen las pruebas nucleares... ¡Pero a quién le importan unos átomos de más o de menos mientras haiga Coca-Cola en la nevera! Refreshing... Fuckin' drink it, mate. Como digo, hasta aquí la peli no va mal. Las dos o tres arcadas habrán sido de los tacos de anoche. Seguro.

Sigamos. Indy va a dar sus clases y no se qué no se cuánto, escenita en su keli haciendo la maleta... Me empiezo a repantigar otra vez en la butaca y ahogo un suspiro de pura añoranza. Enga, Lucas; amos, Espíben. Me sube un flato, hago así pal lao pa no atufar a la Chari y cuando vuelvo a mirar, el Indy y el niño están en Sudamérica camino del cementerio donde está enterrada la calavera. Hondia, payo. ¿Me habré dormido? Pienso de que no.
A ver, retomamos. Escena de noche en el cementerio donde se supone está enterrado Orellana. Mola. ¿Qué caraho es eso? ¿Mayas karatekas? No sé cómo sentirme ante esto, oh sorpresa. Espera, que ya se van. Vale. Espera, que sigue. Escena de cuevas y telarañas. Mola. Y sigue... En la secuencia siguiente vuelven los malos, ha habido una traición y hay dos reencuentros, sucesos parasubnormales con el ídolo, una huida, arenas movedizas que no manchan la ropa (¡que es un pozo de arena, copónnnn!) y entramos de lleno en el tercer acto. Buffff... respiro tranquilo.
A ver, retomamos. Escena de noche en el cementerio donde se supone está enterrado Orellana. Mola. ¿Qué caraho es eso? ¿Mayas karatekas? No sé cómo sentirme ante esto, oh sorpresa. Espera, que ya se van. Vale. Espera, que sigue. Escena de cuevas y telarañas. Mola. Y sigue... En la secuencia siguiente vuelven los malos, ha habido una traición y hay dos reencuentros, sucesos parasubnormales con el ídolo, una huida, arenas movedizas que no manchan la ropa (¡que es un pozo de arena, copónnnn!) y entramos de lleno en el tercer acto. Buffff... respiro tranquilo.
El tercer acto es todo lo que se espera de él: acción trepidante y hostias a cajjcoporro. Tiros, espadas, bazoOkas, ametralladoras, carajazos, atropellos... Menos mal que Michael Bay no tiene nada que ver con esto. Si no fuera por una nueva pasada por el forro de aquello que decía Spielbergo durante la preproducción sobre los CGI... y es que todo el clímax hábilmente cocinado durante la nada corta persecución se va por la cañería cuando entran en acción unas hormigas gigantes carnívoras de mielda que no valen nada. Ya en el cementerio de Orellana han vuelto a salir mierdas de estas (unos escorpiones que se le meten a LaBeowulf por la chupa y no pasa nada; quería obviarlos, pero es que me hierve la sangre; y unos simpáticos macacos que le ayudan aquí, en la jungla, pero que no dejan de ser tan anecdóticos como los escorpiones: ensucian, pero se pueden dejar pasar -nada de ordenador iba a ser utópico, claro-) y el remate de los tomates es esta genial escena de gráficos integrados con imagen real que todos aceptamos como algo normal, aunque tengamos 30 tacos y alguno más. Empieza con un carajazo en vehículo anfibio integrado con imagen real que no se nota, que me lo ha hecho mi niña la mayor, que acaba de volver de Angsterdam de hacer un curso de Nuke... y lo que viene después... Oh Dios, vuelven las arcadas.
CAPÍTULO 4. ¡OTIAPIJO MIALO! ¡QUE DE AHÍ SALE HUMO! ¡QUE SE QUEMA!
Los wenos se escapan. Escena por el rio. Más mayas karatekas con boleadoras. Escapan, llegan al templo pero hay una nueva traición, y cuando van a ganar vuelven los ruskis. Esto ya es más o menos como siempre: no pongas el ídolo tú que pa eso ya lo pongo yo, pelea a guantazos, salida in extremis y la mala explota. La historia se queda totalmente plana, relegada a un segundo plano tras un montón de minutos de acción sin límite, en contra de la cual no tengo nada, pero sí que echo mucho de menos un poco de profundidad en la trama. Estamos en el epílogo, casi, y no me creo tu historia Lucas. Vete a engañar a otro, maldito comedor de hamburguesas de Modesto, CA.
Con lágrimas en los ojos, pensando que la cosa no podía empeorar, el epílogo es para mear y no echar gota. Seguro que el hijo de la gran Lucas hizo todo lo que pudo por meter la marcha del salón del trono de Star Wars. Menos mal que no le dejaron. El único que en mi opinión se salva de la quema es Harrison, que sigue en su línea y ocupa toda la puta pantalla cuando está en escena. Qué puedo decir. Después de todo, quizá -por mucho que lo intenté- no logré deshacerme de toda esa inevitable expectación que hacía de este screening una oportunidad de viajar en el tiempo sin Delorean. Me fui de allí pensando que podría haber sido peor, y aún lo pienso. Aunque también pienso que podría haber sido mucho mejor. ¡Podría haber sido un jodido revival! Sin embargo, una nueva esperanza... ¡hecha añicos de nuevo! ¿Por qué se cae una y otra vez en esos errores tan evidentes? Se supone que estamos en manos ¡no de uno!, sino ¡de un equipo de maestros en contar este tipo de historias! Lucas ya nos dejó las mandíbulas a ras de suelo con sus episodios I, II y III de Star Wars, pero aquí era distinto (o tendría que haberlo sido). Tampoco es que pusiera la mano en el fuego por Spielberg, pero ahí estaban Marshall y Kennedy para poner un poco de orden en toda esta matanza... ¿Están chocheando y no son capaces de oler la mierda cuando la tienen delante? Se trataba de recuperar a Indiana Jones, no de cagarse en él. Joder. Ni los malos dan miedo (recuerden a Toht, a Mola Ram o a los nazis de la Cruzada), ni el ídolo encoge el corazón (el Arca, las piedras Shankara, EL JODIDO GRIAL -la copa de un carpintero-) ni esta película tiene la agobiante opresión del Arca, ni el oscuro misticismo del Templo ni la delirante religiosidad ligada a comedia de la Cruzada. ¿Sigo siendo yo o es que la Calavera no llega ni a las suelas de sus predecesoras? Os habéis ido dejando llevar por los tópicos indianescos sin daros cuenta de que estábais obviando partes de la historia que merecían un poco más de atención (la historia de Orellana, el trasfondo de los rusos, la histora de Marion y Henry Jones Jr-Jr., el profesor chiflado, los alienígenas...) y, fijáos: tantos tópicos para nada, porque no es ahí donde reside el encanto de esta saga, estultes.
Como dice Kyle, intentemos vivir con esto. Habrá gente que volverá a verla y empezará a encontrarle aspectos positivos. Habrá gente que, dentro de diez años, la incluirá en la saga. Para mí no existe una cuarta entrega en la saga de películas de Indiana Jones. Murió nada más nacer.
EPÍLOGO
Cuaderno de bitácora de la nave estelar Entergays. Fecha estelar: 20090210.
"Visto lo visto hoy día, en la Tierra se puede afirmar que SYLVESTER STALLONE HA DEMOSTRADO SER MEJOR DIRECTOR, PRODUCTOR Y GUIONISTA QUE ESTA PANDA DE GOLFOS."

PD: cualquiera de los títulos alternativos era mejor que este que dejásteis, digno de un juego CEFA.
EPÍLOGO
Cuaderno de bitácora de la nave estelar Entergays. Fecha estelar: 20090210.
"Visto lo visto hoy día, en la Tierra se puede afirmar que SYLVESTER STALLONE HA DEMOSTRADO SER MEJOR DIRECTOR, PRODUCTOR Y GUIONISTA QUE ESTA PANDA DE GOLFOS."

PD: cualquiera de los títulos alternativos era mejor que este que dejásteis, digno de un juego CEFA.







8 comentarios:
Posí, hoy por hoy Silvestre Eltalones les gana 2 a 0 a estos dos, vivir para ver...
jajajaja dios lo de Stalone es complétamente cierto!
Yo no creo que Lucas tenga mucha culpa, le vá el fantasiosismo de más y está como una cabra, pero la nueva trilogía de Star Wars me gusta. De hecho bajo análisis cualquiera de las tres es mejor que el retorno del jedi, cualquier cosa es mejor que el retorno, por mucha motojet que tenga y momentos mágicos nos diera de niños.
La culpa es de Espinber por ser un irresponsable, aceptar cualquier guión de su amigo grillado George y hacer películas con una mano y con la otra tocarselos suavemente y luego la mandas a montar y tu te vas de vacaciones... no me lo creo... ¿no hace tanto de Parque Jurásico no?... o sí?
Genial el artículo, como siempre.
Gracias. Por lo visto la elección de las localizaciones estuvo supeditada a que el rodaje no saliese del continente americano pa que el Lucas se pudiera ir los findes a casa, pa terminar de tapizar la mesa de billar, supongo.
¡Ah, y gracias a la patata por el capítulo de South Park!
la madre que te pario chaval.....
a priori cuando he visto la foto en la que miran los monitores me he imaginado que la pava esta que hace de rusa llevaba en la mano un botellin de cruzcampo....algo que le daba un aspecto muy desenfadado y barbacueril a todo el tinglado.....
y no se porque,pero da la impresion de que la peli fue parida asi,de domingo en domingo,por matar el rato(y pagarse las cervezas y la carne con la recaudacion claro).....
yo,sinceramente estoy de acuerdo contigo en que para mi el gran problema no fue los aliens,sino la cantidad de golondrinas que habitan en los subconscientes de estos mequetrefes....
aun me acuerdo de uno que la habia visto un par de veces el mismo dia,no se si el pablito ceropelos o el juanjo nigerfromnigeria...
ya hay que tener estomago...
ah,y si te ha encantado la direccion de fotografia echale un vistazo al blu-ray en una tele hd,que vas a flipar...
iluminacion y escenarios de corchopan solo comparables a la secuencia en africa de xmen origins...
cosa fina oiga...
Sublime, vi ese episodio de south park anunciado en la prensa por polemico pero no lo havia visto, un doble aplause por entremeterlo en la critica.
Eso si, no te pateó el bazo la escena de los micos?
" //SadgaS// dijo...
aun me acuerdo de uno que la habia visto un par de veces el mismo dia,no se si el pablito ceropelos o el juanjo nigerfromnigeria..."
- Supongo que sería el fuckin'
nigger, que engañó a su CUÑAO!! a cenar y le impuso la sesión intensiva de El Señor de los Truñillos, y no llegaron al primer cuarto de Las Dos Torres. Melfotes...
"Kreeslak dijo...
Eso si, no te pateó el bazo la escena de los micos?"
- Illo, sí, pero creo que todavía estaba con lo del frigorífico.
Hola. Para mi esta peli no tiene nada que la haga tan diferente a las anteriores.
El mayor reto para mi era demostrar que Indiana Jones puede seguir siendo Indiana Jones despues de los 50. Prueba superada bravo Harrison ford pedazo de actor. Son ellos, todos los personajes, son ellos porque son sus mismo creadores los que han continuado con la aventura. PQue' es lo de los monos/nevera, comparado con Indi corriendo a lo Super Mario delante de una bola gigante?? Y se puede hacer una lista de las situaciones humoristico tontunas/ imposibles/coincidencias inverosimiles que abundan en la saga y que continuan fielmente en la cuarta entrega.
No sera' que ya no tragamos igual con las mismas chorradas de parque tematico con las que nos entreteniamos cuando eramos mas jovenes? Creo que hace falta tiempo para valorar esta cinta con perspectiva.
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